


He estado viendo, leyendo y escuchando las noticas de nuestra ulta moderna sociedad capitalina, o como dijeran en lenguaje mas coloquial nuestra sociedad chilanga, que ya aceptó los matrimonios gay y se ufanan de eso, han echado a volar las campanas por ese logro tan intelectual y adelantado a otras sociedades, algo así como si con esa legalización hubieran erradicado la corrupción, o el vandalismo, o la criminalidad que tanto nos ha azotado, eso no lo combatimos, solo nos quejamos; pero que contento anda el jefe de gobierno Marcelo Ebrard por haber logrado que se legalizara esta aberración de que dos hombres o dos mujeres se casaran jajajajajaja, hay que reír para festejar las incongruencias de nuestro gobierno, y de ciertos diputados, y diputadas de la asamblea legislativa que con el cuello bien en alto se pavonean por doquier. Pero esperate un poco; no conformes con eso quieren que se les autorice la adopción de niños, como si no les bastara con sus propias perversiones personales, quieren adoptar niños, y como esta nuestra sociedad de corrompida, no dudes (Dios no lo quera), que se los autoricen, estuve escuchando como varios conductores de televisión se lanzaron como perros de jauría sobre una cantante que se opuso a esta propuesta, burlándose de ella, y menoscabando su persona; pues para esta intelectualoide sociedad, no es nada fuera de lo norma que una pareja de estos seres adopten niños, si un cura fundador de una adinerada y muy influyente orden católica, que se dijo servidor de Dios abusó de ellos, que no haran estos pervertidos que Dios guarde a los niños que lleguen a caer en las manos de estos perversos. Desde este blog que tomo como tribuna levanto mi voz para oponerme a todas las estupideces que estan cometiendo los gobernantes de la ciudad quienes en un afan de lograr mas votos se estan dando la libertad de atentar contra los principios sociales del matrimonio. Me atrevo a sugerirte que dejes de votar por el PRD hasta que Marcelo Ebrard, Julio Cesar Moreno y toda esa camarilla no sean echados del partido