


Ahora les comparto un pequeño poema, o remedo de poema o como ustedes quieran calificarlo, acerca de los niños que sufren a diario el abandono de los padres que en busca de mejores cosas los abandonan a su suerte.
Niños que deambula de aca para allá en busca de consuelo
queriendo quien les regañe o le corrija; pero que les haga caso
niños que desean que sus derechos sean respetados; pero
que se les enseñe cuales son sus responsabilidades,
niños que claman por que los adultos les hagan caso
no en fantochadas de jugar a ser diputados o presidentes
por que a ese juego solo los hijos de los ricos lo juegan
que los adultos les hagan caso en sus necesidades mas básicas
como es el cariño, la atención, y la corrección que eleve su autoestima.
Niños que deambulan por las calles echando mentadas, y agresiones
porque no se les hace caso, mas que en tiempos electoreros
niños que solo sirven a unos cuantos para ser exhibidos
o violados por religiosos sin conciencia.
Niños que no son el futuro de los países, mas bien son el presente
tormentoso; pero, el presente...
Nuestra lucha consiste en no dejar que los niños pasen a formar parte de las bandas de delincuentes que estan azotando a nuestro país. Les damos ayuda como ropa, zapatos, juguetes y comida; pero les enseñamos el amor de Cristo que es lo único que puede cambiar el rumbo de sus vidas y hacer de ellos cuando crezcan hombres de bien.